Ingurgitación Mamaria: Causas, Síntomas y Alivio

En primer lugar quiero decirte que la subida (o bajada) de la leche NO DUELE, pero suele confundirse ésta subida de leche con una patología muy común: la ingurgitación mamaria. Como asesora de lactancia certificada en Tarragona y sus alrededores, entiendo la importancia de brindar información y apoyo a las madres que experimentan este problema. En este artículo, exploraremos en profundidad qué es la ingurgitación mamaria, por qué ocurre y cómo aliviar sus síntomas.

¿Cómo sé si estoy ante una ingurgitación mamaria?

Los síntomas de la ingurgitación mamaria suelen incluir senos tensos, duros y dolorosos, que pueden presentar enrojecimiento y sensibilidad al tacto. Las mamas se sienten calientes al contacto y con una una inflamación visible. La madre puede experimentar una disminución en el flujo de leche o incluso una obstrucción de los conductos mamarios, lo que dificulta la alimentación del bebé e incluso la extracción de leche de forma manual o con el sacaleches. Además, algunas madres pueden experimentar fiebre baja y malestar general. Es esencial abordar estos síntomas de manera efectiva para evitar complicaciones más graves cómo grietas, dolor al amamantar e incluso deshidratación en el bebé.

¿Qué es la ingurgitación mamaria?

La ingurgitación mamaria es una patología en la cual los senos de una madre se «edematizan» (se llenan de fluidos: leche, agua, linfa, etc.) y se vuelven tensos, dolorosos y abultados. Suele ocurrir en partos dónde se han administrado un exceso de fluidos, suero, epidural, anestesia, etc. Esta acumulación excesiva de líquidos puede bloquear los conductos mamarios y dificultar la salida de la leche. La ingurgitación mamaria suele causar molestias significativas y dificultar la alimentación del bebé, pero con el apoyo adecuado, se puede superar de manera efectiva.

Alivio de los Síntomas de la Ingurgitación Mamaria

Aunque la ingurgitación mamaria debería mejorar por si sola en 3-4 días, como asesora de lactancia en Tarragona y alrededores, puedo ofrecerte soluciones prácticas y eficaces para aliviar sus síntomas.

Algunas estrategias recomendadas incluyen:

  • Aplicar compresas frías después de la alimentación para reducir la inflamación. También puedes usar hojas de col (con los nervios un poco machacados) frías directamente de la nevera.
  • Utilizar la técnica de presión inversa suavizante para que la areola no esté tan tensa y tu bebé pueda realizar un agarre profundo al pecho.
  • Seguir amamantando con frecuencia.
  • Utilizar técnicas de extracción manual o utilizar un extractor de leche el mínimo tiempo posible para aliviar la presión y ya no duela.
  • Evita la introducción temprana de suplementos de fórmula.

La ingurgitación mamaria puede ser un desafío durante la lactancia, pero con el apoyo adecuado, se puede superar. Como asesora de lactancia en Tarragona y alrededores, estoy comprometida en brindar orientación individualizada y soluciones efectivas para aliviar los síntomas y ayudarte a disfrutar plenamente de tu experiencia de lactancia materna.

¡No dudes en contactarme para obtener más información y asesoramiento!

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